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Molet en Zurich

Traveling April 24, 2018 By Paco Savio

ZURICH AIRPORT

4 de abril del 2018, 10:07 am
Caminando por el andén de trenes de la estación subterránea del aeropuerto. Gleis 2, anden de llegadas…
Mirando por google descubro que el vuelo de San Pablo llegó a Zurich 29 minutos antes de lo esperado.
Por un lado pienso qué bien, más rato para disfrutar a Ari. Por otro apuro el tranco para no llegar tarde.
Enseguida lo veo en los ARRIVALS 2, ahí esperando, como recién salido. Fresco como una lechuga.
Hermoso encuentro. Viene liviano, contento, lleno de energía y con ganas de hacer un gran recorrido de pocas horas.
A veces, lamentablemente, lo bueno dura poco, muy poco.
Nos abrazamos con intensidad, pero corto, los dos queríamos avanzar. Le pedí que se abrigue un poco más. Enseguida nos dimos cuenta los dos del día hermoso que le había tocado para llegar.
La suerte del principiante.
Buena meteorología, eso no es menor…
Bienvenido amigo, socio, compañero a la distancia. Vivir por el mundo y trasladarnos con nuestras familias, yo primero a Suiza, él un tiempo después a Israel, fue algo que claramente nos unió más.
Sumado a la locura de los palets y del proceso de transformación que arrancamos hace ya unos años con MOLET. Y que él me invito para que los ayude a amplificar este sueño azul que ahora tenemos entre manos.
En seguida nos subimos al tren, esta vez en el anden uno, rumbo a la ciudad.
En pocos minutos estábamos llegando a Hardbrucke (el puente duro), allí nos bajamos. Lo primero que aparece frente a nuestros ojos es el gran túnel de acceso que sube a novel de la calle, debajo de la avenida/autopista pequeña que pasa por arriba. Ese logo de la SBB (compañía suiza de trenes) con las dos flechas rojas, más instalación que logo, más conceptual que literal, tan potente… eso es lo primero que llamo la atención de Ari y enseguida sin dudarlo lo retrató con su cámara.
De golpe saliendo de este techo que arma esa perspectiva urbana de la zona, descubrimos la gran mole de la PRIME TOWER, el edificio más alto de suiza. Contundente, categórico, elevado. La cara de Ari parecía la de un niño pequeño, travieso, sorprendido y encantado. Le dimos la vuelta a esa gran caja de cristales y entramos por una puerta giratoria. Subimos una escalera hasta un primer piso y como si estuviéramos en mi propia casa entramos al ascensor que en pocos segundos nos elevó hasta el piso 36…
Un poco de data seria para sumar a este relato…

Prime Tower – the Tallest Building in Zurich

In Zurich-West a modern landmark looks down on the city rooftops – the Prime Tower.

The Prime Tower is situated in a former industrial area – a trendy district today on the premises of a former cogwheel factory. This is where Zurich has been redefining itself for the past few years. The building, which is the highest in Zurich at 413 feet, uses its 36 floors to define new standards in terms of architecture, transparency and impact. Used mainly as an office building, the Prime Tower offers space for about 2,000 jobs. In the top floors – 120 feet above the city – there is also a bistro and restaurant with stunning views over Zurich, the lake and the mountains. The Prime Tower shares part of an areal with shops, bars, studios and modern styled exteriors.

Info

Ahí arriba en el FUMOIR, mirando al mítico club de futbol FCZ desde arriba como si fuese una maqueta atravesada por vías de trenes que parecían de miniatura nos encontramos con una amiga de Tiziana que enseguida me reconoció. La arquitectura de la torre, su color azul-verde, como de un mar elevado, el cruce con las personas, lo social, lo estructural, lo carnal… todo entrecruzándose en esto primeros minutos del recorrido. A todo esto hacía poco que Ari había llegado a la ciudad.
De ahí fuimos a la parte principal de CLOUDS, como se llama el bar y nos tomamos un café mirando las maravillas del lago y toda la ciudad que se anteponía a nuestros ojos. Era un día mágico, soleado, hermoso.
Detrás del lago se veían imponentes las montañas todavía nevadas en el comienzo de la primavera. Nada podía ser mejor en ese instante. Lo que cuentan e imprimen, al corazón y a los ojos, son estos momentos.
Otra vez en acción, en la calle Geroldstrasse fuimos a la torre de FREITAG Tremendo Flag Ship Store de la marca. Visitado, emulado, criticado, aplaudido, usado, único, oxidado, mal pintado, especial… marcó y sigue marcando el pulso y el ritmo de esta empresa que tanto nos enseña con su accionar. Templo para el gran libro de cabecera que todo emprendedor creativo debe leer varias veces…, editado por el mítico LARS MULLER. Subimos por las escaleras a la terraza de arriba del todo. Les pedimos a unos chicos franceses que son saquen una foto con nuestros teléfonos, estábamos como niños pequeños en un parque de atracciones. Dónde está Mickey, dónde está Markus…
Luego de analizar, emular y admirar los productos de FREITAG y la consistencia conceptual de todos sus productos reciclados salimos otra vez a la calle. El viaje continúa, el VIADUKT nos espera en toda su expresión. Pasamos por WALTER una tienda que vende muebles muy interesantes. Vimos VI CAFE, saludamos a las baristas. Entramos ya en el VIAUDKT en VELONAUTA, hola Alberto, dealer oficial de mi marca de bicicletas preferida PELAGO. Enseguida comenzamos a imaginar una colaboración posible entre PELAGO y MOLET… Think BIG, why not ? uno de nuestros lemas preferidos…
En el via crucis del VIADUKT, como emulando el camino de Gran Goy en Jerusalém, pasando y observando uno a uno cada BOGEN (arcada) en orden numérico, llegamos finalmente al BOGEN 14, sede de BALBOA que abrimos hace un año exactamente… Ahí Ari se sorprendió con el espacio, con los instructores que estaban ahí trabajando y entrenando, con los vestuarios de zinc diseñados en conjunto con HELZINKI ZURICH architects y con el carácter particular de las piedras históricas de esa zona.
Luego de ahí como en un random de imágenes, sentimientos, sorpresas, conceptos y emociones recorrimos el resto del viadukt hasta llegar al SILO, sede de ROOTS, del Bar SANTA ROSA y HQ de los chicos de LA STANZA coffee bar & more que tanto imprimen en esta ciudad que no para. Ciudad pequeña con menos de medio millón de habitantes, pero llena de diseño y de ideas, de dinero y de acción. Zurich seca y multidisciplinar. Zurich mítica y reservada, como escondida en la historia. Con su lago y sus montañas. Y su gente poco simpática pero encantadora a su manera. 
El tic tac del reloj nos marcó la llegada al atelier de nuestro amigo Daniel Dreifuss, MAURICE de MAURIAC. El bris a todos nos une y este encuentro entre Ari y Daniel fue histórico. A los pocos minutos ya Daniel le estaba dando a Ari unos hermosos relojes de pared para MOLET HOUSE en Tel Aviv. El mismo que está en el Ninina del Malba museum y en Proper en Bsas.
El tiempo que imprime en sus esferas nuestro amigo suizo viaja por el mundo de la mano de sus embajadores. Y Yafo tiene su pulso con uno negro y con otro plata. Tic Tac. Tic Tac.
Los relojes ya en Tel Aviv.
El viaje por Zurich continúa. Finalmente llegamos a BALBOA BAR & GYM. Ahí Ari conoce a Erich Züger, ex banquero y co founder de BALBOA.
Enseguida Ari se probó una de las nuevas remeras que hicimos para la feria CRITERION. Conocimos el sótano-templo donde la gente distinta de la ciudad se entrena a diario… el mítico BALBOA… una trompada en su mejor versión. KO en el séptimo round.
Algo que Ari no se imaginaba era que en ese mismo instante íbamos a cargar la camioneta de ERICH y íbamos a partir rumbo a la oficina principal de ON SHOES en el mundo donde Claudio, Alex y su equipo nos iban a dar zapatillas ON negras y blancas para que usemos en el CATWALK que al día siguiente íbamos a hacer en el pasillo principal de CRITERION .
Con el volkswagen cargado de zapatillas ON y de las endorphine machines diseñadas por Remolino partimos rumbo a OERLIKON, sede de la gran messe de zurich, lugar donde se llevaría a cabo la edición número uno de esta feria.
Allí vimos como se armaba todo. Participamos del armado del stand de BALBOA con Raffi de PITWEK y su equipo de instaladores, siguiendo al pie de la letra el diseño de remolino.
Y recorriendo las entrañas de la feria en su día previo a la inauguración. Fue una gran panzada para Ari que no paraba de admirar todo lo que veían sus ojos. Que día. Cuánta intensidad. Cuántos impulsos. Cuánta información.
Casi como si se tratara de un sueño ya eran las 19 horas del día y estamos otra vez en el mismo aeropuerto que nos había encontrado. Ahí como ceremonia de despedida nos compramos un montón de manjares (salados y dulces) en SPRUNGLI, mítica confitería suiza desde 1836. Con el increíble sabor de todo lo que habíamos probado y coronando con una exquisita torta de chocolate que compartimos como epílogo final, nos abrazamos en una despedida triste pero a la vez muy alegre, lo bueno dura poco, muy poco.
Me quedaron muchas cosas claras de este encuentro profundo y a la vez fugaz. Muchas cosas para seguir profundizando, trabajando y escribiendo. Allá vamos, el viaje de la vida y de MOLET continúa.
Este encuentro sirvió para cargar pilas, para estrechar más aún los lazos y para proyectar alguna que otra sorpresa que a mediano plazo ya vamos a comunicar cuando esté más maduro el asunto. Este blog será testigo y emisor de estas novedades…
Me quedo con las ganas de que venga en otro viaje el gran ASAF & familia y también la poderosa JULI, con SEBAS por supuesto… piezas claves de este rompecabezas de humanidad y creatividad que se llama MOLET… Cabe señalar que no hace mucho vino ELI a visitarnos a Zurich con su bella mujer y musa inspiradora. Quiero más MOLET, quiero más TEL AVIV y Tierra Santa. Quiero más CAPOS…
Seguimos transformando PALLETS en forma de MOLET…